(Este escrito lo tenía archivado)
Al mal tiempo buena cara,
Abril aguas mil.
Febrero loco, marzo ventoso, abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso.
Año de nieves, año de bienes.
Arco iris a mediodía llueve todo el día.
Esa frase del título la he oído decir sobre todo a los mayores, desde que yo era niña. Esta mañana comentaban en Radio Nacional sobre el tiempo desde siglos pasados, desde el XVI en adelante, y siempre ha habido tremendas anomalías. Me gusta escuchar esta radio porque no tiene publicidad que tanto tiempo ocupa. Comentaban y era muy curioso, sobre enormes riadas en Murcia, de los ríos Segura y Sangonera, las tormentas y granizadas con granizos del tamaño de naranjas, destrucción de cosechas y pèrdidas enormes, heladas espectaculares en lugares cálidos.
Cuando marzo mayea mayo marcea.
Cielo emborregado en menos de tres dias mojado.
El burro con su rebuznar, anuncia cuando el cielo puede cambiar.
Yo recuerdo hace años una granizada espectacular por el tamaño y por la cantidad que cayó, tanto, que todo el techo de mi coche quedó abollado sin posible arreglo. El seguro me dijo que no lo cubría y que eran tantos, que no se podían quitar. La terraza se cubrió de piedras que tardaron muchas horas en licuarse.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Ni en agosto caminar ni en diciembre navegar.
El invierno no es pasado mientra abril no ha terminado.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo.
Ahora tenemos en plena primavera, un calor de verano con temperaturas de mucho màs de 30º en Sevilla, pero lo más extraño es que se tengan tambièn en el norte de España donde siempre disfrutaban de fresco. Canarias en alerta naranza con vientos del Sahara.
En los primeros años que estuve aquí, los 70, teníamos clase por la tarde, y recuerdo que en mayo, yo que jamás tomo café, cuando salíamos con los niños al recreo, era tan elevada la temperatura, que las maestras pedíamos a la cafeterría de enfrente, un café solo en vaso largo con cubitos de hielo. Era la única manera de soportar la media hora vigilando a los niños.
Si en verano te pega un mal resfriado, que Dios te agarre confesado.
Mal año espero si en febrero anda en camisa el jornalero.
Tiempo y sazón a nadie dan razón.
Aunque el verano suponía descansar por vacaciones, yo las disfrutaba, pero deseaba que empezara de nuevo el tiempo fresquito. Recuerdo que a mi padre le sentaba muy mal el calor, tanto, que como entonces no había los medios de refrescarse que hay ahora, se bajaba con su sillón al cuarto donde estaba junto al patio, la gran pila para lavar la ropa con un enorme grifo, allí establecía corriente con todas las puertas abiertas, y de vez en cuando se daba un bañito y bebía agua del porrón.
Trabalenguas que él me enseñó:
El cielo está emborregado, quién lo desemborregará, aquél que lo desemborregue, buen desemborregador será.
Como la capa de la atmósfera que nos tiene que filtrar lo pernicioso de los rayos solares, la estamos destruyendo, el sol está cada día más peligroso de tomar. Aconsejan los expertos, que usemos filtros de alto nivel de protección, y el año pasado, mi amiga Angélica que es un ángel y me cuida con todo cariño, al ver que me molestaba ir a la playa desde mi apartamente y volver después del baño, me regaló una sombrillita china que me fue de suma utilidad. En la playa llamó la atención y todos me preguntaban dónde la había comprado. Los más amigos se metían conmigo llamándome japonesita. Como después me regaló otra más grande, la dejé para la playa y me he traído a Málaga, así la podré usar aquí siempre que salga en las horas que el sol está más fuerte.
Adivinanza:
Soy un viejo y soy un niño,corro más que si volara y nadie me ha visto volar ni por detrás ni de cara.





